| dc.description.abstract | La plaza conserva una memoria cultural alimentaría, rica en tradiciones locales y regionales, base para fortalecer la identidad y la pertenencia en una ciudad plural e incluyente. Hoy, se constituyen en espacios populares para intercambiar sabiduría tradicional, fomentar prácticas culturales, incrementar el sentido de pertenencia de comerciantes y vecinos y garantizar la seguridad alimentaria con nutrición a precio justo”. (Angel, 2012) “Es por esto que más allá de la variedad, frescura del producto, precios bajos y la capacidad de regatear, entre otras características, la plaza ofrece un gran espacio de encuentro, tanto con el vecino, el amigo o el vendedor; conectado y afianzando la propia identidad tanto local como nacional”. | es |