| dc.description.abstract | El Consejo Nacional de Educación Superior - CESU, en el Acuerdo 02 de 2020,
actualizó el modelo de acreditación en alta calidad, en este, uno de los factores
importantes para la obtención de la acreditación en alta calidad es el seguimiento a las
actividades que desarrollan los egresados, de esta forma el programa académico puede
demostrar la calidad de la educación ofrecida. Estos lineamientos evidencian que, el
desempeño de los egresados permite validar el proceso formativo y los resultados de
aprendizaje, de esta manera se les hace partícipes como agentes activos de la cultura
de mejoramiento permanente de la calidad (Consejo Nacional de Educación Superior,
2020, p. 23).
Así mismo, en 2022, el CESU actualizó los aspectos por evaluar para la
autoevaluación con fines de Acreditación en Alta Calidad de programas e IES
(Instituciones de Educación Superior) y mencionó que “El programa académico deberá,
a partir de su tradición y evidente cultura del mejoramiento continuo, definir unos
referentes académicos, filosóficos, pedagógicos y de comportamiento, que le dan la
identidad a su comunidad académica, lo cual se traduce en el desempeño de sus
egresados y en el impacto que estos tienen en el proyecto académico y en los procesos
de desarrollo social, cultural, científico, tecnológico o económico, en sus respectivos
entornos” (Consejo Nacional de Educación Superior, 2022, p. 23).
A pesar de este requerimiento por parte de los organismos del Ministerio de
Educación Nacional, el seguimiento de egresados no debe ser realizado solamente como
respuesta a requerimientos legales o estrategias de mercadeo para que este sea
productivo (Lopera, 2005). | es |