| dc.description.abstract | El acoso sexual corresponde a todos aquellos actos de índole sexual que no son
consentidos y buscan intimidar, hostigar, insinuar e incluso humillar a quien los recibe. Esto
comprende tantas prácticas como contextos de desarrollo, puesto que se puede presentar en
espacios de concurrencia pública, como lo son el transporte, la calle, parques e instituciones de
carácter académico; en lugares de índole privada, como el lugar de trabajo o el hogar; e incluso,
se presentan situaciones de ciber-acoso, donde, haciendo uso de medios digitales, se perpetúan
no sólo los comentarios ofensivos y de intención sexual, sino que constantemente se vulnera la
privacidad de la víctima compartiendo contenido sin autorización previa de carácter íntimo.
Según la Organización Internacional del Trabajo, América Latina (2013), el acoso sexual
se puede evidenciar de manera física, verbal y no verbal, contemplando entre esto: Contacto
físico no deseado, miradas lascivas, comentarios sexuales, silbidos, manoseo, petición de favores
sexuales, invadir el espacio personal, insinuaciones de carácter sexual, entre otros. | es |