| dc.description.abstract | Se está frente a la era del conocimiento, en el marco de una perspectiva
global, competitiva y un mundo cambiante, que por su mismo desarrollo exige
un capital humano diferente, es decir, calificado, innovador, líder, estratega y
capaz de enfrentar los retos de las organizaciones actuales, las cuales exigen y
demandan profesionales con talento. La diferencia entre los individuos que
triunfan y los que fracasan, radica en conocer qué ofrece la competencia, es
decir, conocer el entorno. Como lo diría Charles Darwin “existen fuerzas
adversas en el ambiente que conllevan a los individuos a una lucha por la
existencia, donde solo los más capacitados sobrevivirán” (Jericó P, Gestión del
talento; 2001; pág. 3); lo que en términos actuales se traduce en la Guerra del
Talento, en la cual, la principal característica del profesional es la innovación y
el cuestionamiento permanente de lo que ya está establecido.
. En ese contexto, la administración pública requiere de la existencia de un capital humano altamente calificado y competente. Es así, como la evaluación del desempeño laboral se convierte en una herramienta o instrumento esencial para mejorar la eficiencia, a través del desarrollo de competencias de los servidores públicos. | es |