Abstract
El bienestar emocional, para algunos individuos, responde a un propósito voluntario y consciente de la felicidad, la cual aporta a una mejor vitalidad, más que todo al individuo en su propio contexto. Así, se debe trabajar para darle a la plenitud una uniformidad y poder manejar nuestras emociones de una manera buena y positiva (Pons et al., 2008).