| dc.description.abstract | Actualmente una de las mayores problemáticas que afronta la sociedad es la contaminación, esto
se debe mayormente a las diferentes dinámicas que se presentan a diario en todo el mundo. Hoy
en día la mayor parte de la población mundial vive en grandes urbes, y son precisamente estas
ciudades los lugares de mayor concentración de desperdicios, gases de efecto invernadero,
contaminación de fuentes hídricas, del suelo, acústica, lumínica, visual, entre otras. La quema de
combustibles fósiles generada por medianas y pequeñas industrias distribuidas en la ciudad y los
generadores móviles como motos, autos o vehículos de transporte pesado, ocasionan la mayor
cantidad de dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y dióxido de carbono, algunos de los gases
más nocivos para el medio ambiente; por consiguiente, la movilidad basada en petróleo es uno de
los factores que más contribuye al deterioro de los ecosistemas.
Es por esto, que nace la necesidad inherente de buscar alternativas amigables con el medio
ambiente que suplan tanto la necesidad de desplazarse de un lugar a otro, como el derecho de
vivir en un entorno digno y saludable. Como medida para mitigar la contaminación que genera el
desplazarse en vehículos motorizados, se plantea el uso de la bicicleta como un sistema de
transporte alternativo para la ciudad, con el objetivo de reducir los niveles de contaminación
generados por el uso excesivo del parque automotor existente en la ciudad. Es importante conocer la infraestructura existente dentro de la ciudad, y los factores que
han intervenido con mayor influencia al momento de proponer y ejecutar acciones que aporten a
la sostenibilidad. Una de estas, es la implementación de la bicicleta como medio alternativo de
transporte, y para ello se necesita conocer las necesidades para optimizar el sistema de redes de
ciclorrutas y al mismo tiempo incentivar a la población a elegir una movilidad más amigable con
el ambiente. | es |