| dc.description.abstract | El modelo educativo de la Policía Nacional debe garantizar la formación integral del futuro policía y su profesionalización, esto mediante la ejecución de programas académicos con calidad, cobertura y pertinencia, para que, al momento de ejercer la profesión, tengan todas las herramientas prácticas y oportunas para tomar decisiones, y puedan desenvolverse con sabiduría cuando resuelvan un conflicto o fenómeno que afecte la seguridad ciudadana. Por esto, es importante plantear que, dentro de los temas académicos, se considere el quehacer policial, pues un fin esencial del Estado es servir a la comunidad, y priorizar sus problemáticas diarias de convivencia y seguridad ciudadana.
Para este propósito, es necesario conocer cómo es el servicio del policía en su cuadrante, qué se debe tener en cuenta para evitar los delitos, la logística que necesita para su funcionamiento, las gestiones que se deben adelantar para promover la prevención ciudadana, cuál es el seguimiento diario para cumplir con las acciones mínimas requeridas por turnos, la importancia de los libros de control y su diligenciamiento, la atención oportuna de los casos, la relación y la corresponsabilidad que deben haber con los entes de control, las alcaldías, las comisarías de familia e inspección de policía, etc. | es |